
En el Día del Trabajador y la Trabajadora, la Unión de Actores y Actrices se une a una reivindicación que atraviesa todo el sector: recordar que las historias no viven solas, ocurren y laten gracias al trabajo de quienes las sostienen: nuestros actores y actrices.
Porque las historias no existen por sí mismas. Necesitan cuerpos que las encarnen, voces que las digan, miradas que las hagan verdad. Necesitan tiempo, entrega y oficio.
Detrás de cada escena, de cada personaje, de cada emoción que llega al público, hay trayectorias, esfuerzo y compromiso. Un trabajo imprescindible para que la cultura exista y siga viva.
Por eso, desde la Unión queremos poner en valor ese trabajo y a quienes lo hacen posible. Porque la cultura no se sostiene sola: se construye con derechos, con condiciones dignas y con el reconocimiento de sus profesionales.
En este día, volvemos a recordar que sin trabajo digno, la cultura se resiente, y que sin actores y actrices, las historias dejan de existir.
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